En este espacio podrá leer reseñas, artículos y notas publicadas en la prensa nacional
e internacional sobre La Posta.


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NATIONAL GEOGRAFIC

Mayo-Junio 2006

LA POSTA

 

9 :00 a .m. Secure a dinner reservation at La Posta (see 7:00 p.m.), then make your way to nearby  El Trapiche (Via Argentina); 507-269-4353) for some café con leche and The desayuno trapiche -eggs as you like them Whit black beans, chorizo, and cheese, whit a side tortillas.

7:00p.m. Relax as you look forward to good food at La Posta (Calle 49 y Calle Uruguay, 507-269-1076; www.lapostapanama.com) in a turn-of-the-last-century mansion with wooden fans. Opened in 2005 by New York restaurateur David Henesy and his wife, Carolina Rodriguez, La Posta´s menu features Panamanian-European dishes. To start, Try the Creole-Style shrimp with crisp yucca or Panamanian favorite cazuela de mariscos, warm seafood stew prepared with coconut milk.

 


 

LA POSTA

El Visitante

By Gabriel Leonard

Although the owner of La Posta, our Restaurant of the Week, has not launched an official advertising campaign, this new restaurant has become, in less than two months, what Spanish-speaking people call a p¨unto de encuentro –a place where prominent businessmen, diplomats and government officials meet their peers. But one does not need to be part of the “jet set” to enjoy the friendly, tropical-accented ambiance of La Posta.

Located on Calle 49, Bella Vista, in the heart of the city's culinary district, La Posta is the brainchild of David Henesy, a veteran restauranteur from New York who fell in love with Latin America a number of years ago. Twelve years ago he made his way to Cartagena , where he opened La Vitrola, one of the most successful restaurants in that Colombian city. Nevertheless, his never-ending quest for Latin ambiances brought him to Panama where he met Mario Castrellón, a 23-year-old Panamanian chef educated at the prestigious Escuela de Hotelería St. Pol de Mar, in Barcelona. Together with Marissa Rodríguez, the restaurant's Argentinean-born manager, the three have been able to establish a highly-productive team.





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Julio-Agosto 2005

LA POSTA

Sabor clásico con feeling retrotropical

Por Raúl Altamar




La perspectiva fresca del extranjero siempre tiene la capacidad de apreciar de una manera más amplia elementos locales, algo irónico pero entendible en un país que siempre mira para afuera en busca de inspiración. Esto es lo que ha sucedido en La Posta, un nuevo restaurante ubicado en Calle 49 con Calle Uruguay en Bella Vista, que revive un estilo estético y culinario que pone primero lo clásico pero con un sentimiento tropical panameño.

David Henesy, neoyorquino, claramente califica como un experto en lo que a restaurantes se refiere, ya que con más de 30 años en el área de operaciones hoteleras en varios países de la región, y con una serie de restaurantes exitosos en su haber (La Vitrola y Café San Pedro en Cartagena, además de otros en Manhattan) ha podido tener contacto directo con todos los elementos del negocio. Carolina Rodríguez, argentina, también ha laborado en la industria hotelera y después de conocer a Henesy en México en el 2000, comenzaron una relación que terminó en un feliz matrimonio y, eventualmente, en la creación de La Posta. Ambos se complementan dividiéndose las tareas: Rodríguez lleva el mercadeo y las ventas mientras que Henesy lleva la operación general y el trato con los proveedores.

Lo primero que llama la atención del restaurante es la casa en donde está ubicado, una de las más antiguas de Bella Vista, que por muchos años estuvo desocupada (salvo para el proyecto HabitArt en el 2003) pero levemente mantenida por su dueña, la afamada escultora Isabel Obaldía. Henesy, que también vive en el barrio, siempre se sintió atraído por la propiedad y la misma se convirtió prácticamente en el catalizador para la creación del restaurante. Una vez conseguida le tomó a la pareja tres meses el restaurar y habilitar el local, siguiendo un estilo caribeño colonial que da la sensación de estar en una gran terraza con techos altos de madera, mosaicos estilo abanicos blancos bajos, coloridas sillas de rattan importadas, colores tenues en las paredes y un enorme vitral con vista a la abundante vegetación del patio. Las fotos antiguas de Panamá que adornan las paredes, un elemento ya utilizado por otros restaurantes, cobra más sentido con este tipo de decoración. Al final se logra crear una ambiente retro pero tropical, quizás más panameño que lo que se ha visto últimamente en otros restaurantes que se han ido por una onda más moderna y europea.

Mario Castrellón, de 22 años y con estudios en la prestigiosa escuela Sant Pol de Mar en Cataluña, es el chef principal que logra traducir a sus creaciones la filosofía sencilla de “comida honesta” que Henesy había conceptualizado para La Posta. Aquí no encontrarán fusiones extrañas o ingredientes muy rebuscados, ya que se busca crear platillos con carácter y con un estilo descomplicado; el menú es como “un árbol cuyo tronco se mantiene pero con un follaje que cambia constantemente”, explica Henesy, ofreciendo platillos tradicionales pero con un giro interesante que los hace destacar notablemente. En las entradas, el ceviche de camarones Boada (con azafrán y jugo de maracuyá), el carpaccio de res caliente con alcachofas, pistachos y parmesano, o los pinchos de conchuelas apanadas (con salsa de ostras) son tan apetecibles como sus originales pizzas, como la Anai (camarones y queso gruyere), la de berenjena (con zuchini, arúgula, tomate y queso fontina) o la de pollo y ajo tostado. Los mariscos y pescados locales son bien aprovechados, como en el risotto fruti di mare (con arroz arbóreo), en los langostinos a la parrilla al estilo marroquí con cous cous y en la cazuela de mariscos, sugerida por el chef, con camarones, conchuelas, almejas, calamares y corvina.

La Posta no tiene uno, sino dos ases bajo la manga: Un pan de la casa exquisito estilo campesino, horneado diariamente, y que debe comerse con medida para no causar adicción o llenura prematura; y un horno de leña que hicieron especialmente para el restaurante y que se luce en las pizzas y en platillos como el filete de salmón con costra de mostaza Dijon o el pollo al horno, siendo este último la vara universal para medir la capacidad de este tradicional instrumento de la cocina.

El lugar tiene capacidad para cerca de 100 personas, abre de lunes a sábado de siete a once y cuenta con un bar en el cual puedes tomar un par de tragos mientras esperas tu mesa, un elemento también clásico que poco a poco ha ido resurgiendo en algunos restaurantes nuevos. El nombre La Posta en realidad no alude al correo (en italiano), sino al lugar en el que los jinetes paraban a descansar y comer en tiempos pasados; la ciudad de hoy no tiene jinetes, pero esta posta definitivamente es el mejor lugar para comer y pasar un buen rato para todos los que disfrutan de lo clásico.

 



La Prensa

Panamá, miércoles 5 de octubre de 2005

Glosas golosas Batiendo records de popularidad

RESTAURANTE- La Posta, que abrió el 1 de mayo, ya ha servido la asombrosa cifra de 15 mil puestos. Esto quiere decir 3 mil por mes. El restaurante tiene aproximadamente 80 puestos, y esta cifra lo coloca en el lugar más popular de la ciudad, por lo que debe reservar con tiempo. Otros restaurantes donde es imprescindible hacer reservaciones son Bistro 10 de Fabien Migny (Hotel de Ville) y Manolo Caracol (San Felipe).

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